AROMAS DE MI TIERRA

AROMAS DE MI TIERRA

Autor: Dr. Vicente Orduña Mota

«¡Ay amor, amor, mi único amor! Hueles a tocar el cielo en el estallido final del deseo”

Alberto Cortez.

¡Llegó la primavera! Y con ella el ambiente colorido típico de esta época en el pueblo que mueve a sentimientos…Imposible no asociarla con la letra de la canción “Aromas”, de Alberto Cortez: “Hueles a recién amada, es decir que hueles a tarde mojada”.

¡Nada como Misantla! Sus noches de plenilunio, y sus aromas de ensueño que huelen a mujer bonita: “Hueles a una densa bruma y a colina blanca, y a nube y a luna”.

Una amiga me envió recientemente un audio en donde pude escuchar el trinar de los pájaros. ¡Para qué no extrañes tu tierra!… Decía el mensaje. (¡Como si fuera tan fácil echar al olvido a la tierra amada y a los seres queridos, y a los de tu casa!).  Inmediatamente me transporte a caminar por sus veredas, y pude aspirar los aromas, esos que nunca se olvidan, y que anidan en el corazón.

El pájaro carpintero es muy usual encontrarlo en la zona de Misantla

El canto de la calandria, la torcaza, el tordo, el papán, el chéjere o pájaro carpintero, y la primavera entre otros pájaros cantadores, engalanan el ambiente entonando el himno a la alegría mientras los aromas penetran el alma y te inundan de ese sentimiento que sólo la mujer -lo más sublime de la creación- te puede inspirar. Los árboles -de por si verdes en todas las tonalidades- reverdecen y se deleitan con esa sinfonía sin igual que sólo en primavera la naturaleza te puede brindar.

Los nidos de calandria, adornan el paisaje del campo misanteco.

¡Ya se siente sabroso el calorcito! Sin duda se antoja ir al río y darse un chapuzón. Por supuesto que se apetece tumbarse sobre una piedra debajo de un árbol, y aspirar de los aromas a guayaba, a pomarrosa, a capulines, a flores y a brisa ribereña. ¡Ay Misantla!..”Hueles a consentimiento de jugar con fuego sin remordimientos”.

El Río Misantla, invita a refrescarse en sus limpias aguas.

Es la abundancia de luz que determina que se produzcan cambios fisiológicos importantes en el organismo de los seres humanos que resulta Incitadora sin duda para recorrer los campos y aspirar los aromas que incitan a nostalgia.

Atrás se queda la depresión que favorece la escasa luz que llega a la tierra en ciertas regiones durante el invierno. La alegría se instala en los corazones y todo es felicidad porque la luz que resplandece todo lo inunda. Las calles corren presurosas al encuentro de las nubes. El susurro del viento que acaricia el follaje de los árboles. El suave vaivén de las palmeras. El canto de los pajarillos que se cuela por las ventanas de las casas, y el sol atisbando desde temprano -entre los cerros- como tigre de bengala al acecho, mientras se solaza con la belleza del paisaje campirano, y te acaricia el rostro para despertarte alegremente.

¡Ay Misantla! “Hueles a soltar el freno, es decir que hueles a miel y a veneno”. Uno no puede menos que recordar los mimos del astro rey allá en el pueblo. Nada más anhelado de mi parte que poder visitar el terruño y disfrutar de las maravillas naturales que Dios creo para beneplácito de los misantecos. La exuberante vegetación, los paisajes hermosos, el rio, el cielo azul esplendoroso, sus montes y sus valles. Por doquier que mires terminas extasiado. Sencillamente Misantla, “hueles a la incontinencia de entregar recato, pudor y prudencia”.

No cabe duda que Dios fue bueno con los misantecos al dotar a Misantla de tanta belleza natural. Ya inició la primavera y reina la alegría en los corazones. Creo que Dios está tratando de recordarme su maravilloso amor a través del don de la naturaleza y la exuberancia de todo tipo de yerba, árboles y flores. Sin temor a equivocarme puedo decir que él ha escrito “te amo”, en cada pétalo y en cada tallo, en cada yerba; y disfruto del perfume que de ellas emana como manifestación del amor de Dios en el sendero.

…O como dice Alberto Cortez en su canción: “Hueles a reloj que apura por volver a casa con toda premura”.

Vicente Mota y Orduña  médico de profesión, poeta por definición, oriundo de Francisco Sarabia, municipio de Misantla, radicado en Morelia, Mich. siempre preocupado por la cultura misanteca, de su vida, de su acontecer, terruño al que ama de manera entrañable.

(Fotografías :Crédito a quien corresponda)

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