UNA VERSIÓN DE LA DESAPARICIÓN DE LA NORMAL EN MISANTLA.

UNA VERSIÓN DE LA DESAPARICIÓN DE LA NORMAL EN MISANTLA.

Tomado textualmente del libro “Hubo una vez una  Escuela Normal Rural en Misantla”  del autor  Salvador Hernández Mejía de la Editorial  Ángeles.

….“ Otra versión y que parece  la más creíble es la siguiente: cuando se inició la construcción de los edificios de la escuela, por el año de 1957, todos soñamos con tener una gran escuela, porque además, el lugar donde se estaba levantando era formidable:  entre el pocito de Nacaquinia y el río. Qué más podíamos pedir tener el río al alcance de la mano. Así que cuando  se terminó la primera parte en 1958 vimos con extrañeza que solamente estaban las oficinas  administrativas, las aulas, los talleres y las canchas, pues nos decían que una era de basquetbol y la otra de vólibol y nada más

Cuándo preguntábamos a los encargados de la obra dónde estaban los dormitorios y los comedores, nos contestaban con aparente certeza que estaban contemplados para una segunda etapa. Aun así los que cursábamos el último año de carrera no aceptamos pasarnos a las construcciones nuevas. Todavía sin malicia, creíamos en el gobierno.

Ese primer año nos fuimos a trabajar, y cuando regresamos de vacaciones  nos encontramos-ya en 1959-  con que nuestros compañeros  estaban ocupando  el nuevo edificio.

Banda de Guerra de la Normal de Misantla.

Habían adaptado los talleres, algunos salones  como dormitorios  y habían construido  en forma provisional un comedor y la cocina. Seguían esperando que las autoridades cumplieran su promesa de construir los anexos que faltaban.

Cuentan ahora que fue una lucha cerrada que tuvieron que enfrentar los normalistas  con la Dirección de Normales, pues definitivamente les informaron que no habría más construcciones. Les dieron dos opciones:

  1. Darles becas, para que se sostuvieran en el pueblo, como era la política que estaba siguiendo la SEP en ese momento con los internados de las normales rurales que ya habían clausurado, a pesar de la férrea oposición de la FECSUM.
  • Pasarlos a un enorme edificio que el gobierno federal había construido en la comunidad de Ximonco, en el municipio de Perote para atender los problemas de los tuberculosos de Veracruz y del país, y que la Secretaría de Salud  le cedería a la SEP. Para ello la comisión de profesores y alumnos que se había formado en Misantla y que estaban tratando con la Dirección de Normales, se trasladó a conocer el edificio de Ximonco, y les pareció  una gran construcción pues estaba casi nueva; tenía siete u ocho pisos, donde cabría todo lo necesario para la escuela; también tenía canchas, campo para sembrar y corrales para animales, etcétera. Además, los dormitorios, comedores y cocina. Obvio se deslumbraron.

Ximonco en Perote lugar donde fue trasladada la Normal de Misantla en la década de los 60s.

Tomaron fotos, se las llevaron a los estudiantes en  Misantla y no hubo uno sólo que se opusiera. Recibieron con beneplácito la propuesta de trasladarse  a Perote. Nadie les recordó lo inhóspito del lugar, sobre todo por el clima frió que se siente durante el año. Creo que se impuso el criterio de:

  • Vamos a tener edificio nuevo y grande.
  • ¡Vámonos ¡

Lamentablemente, algunos compañeros pagaron este movimiento con su traslado a otra escuela: Gregorio Roque Garay, Sóstenes Cruz Cruz, Silviano Ayala; y a José Cabrera, quien era Secretario General, de plano le dieron trabajo para que se fuera del sistema.

 Existen otras versiones, como la de que unas  personas muy influyentes y poderosa de Perote  prefirieron una escuela normal a un hospital de tuberculosos, y por esto se la pidieron a las autoridades federales, otra, la que fue una orden tajante de la SEP: o se van a Perote o clausuran  la Normal de Misantla.

De las versiones señaladas es aquella de que las autoridades convencieron a maestros y alumnos. Al tiempo, se hace comprensible la actitud de los jóvenes normalistas.

Lo más sorprendente de  esta  historia  es que pocas voces del pueblo se dejaron de escuchar en su favor, parece que el único que defendió a la normal para que no se fuera de Misantla fue su fundador: el profesor Pablo Limón Anell; y lo paradójico, es que él también le tocó la clausura de Perote.

Con alegría presenció el  principio y con tristeza, el fin de la escuela.”

Datos del autor: Salvador Hernández Mejía profesor  misanteco de educación primaria egresado de la Normal Rural de Misantla y además Maestro de Historia en la Universidad Veracruzana, ha prestados sus servicios docentes en el nivel de Bachillerato, Normal Superior y profesor universitario, ha ocupado diversos cargos educativos  en Veracruz.

Sus obras son “ Un acercamiento histórico a los Planes de Estudio de bachillerato en Veracruz; “Zarco, Benemérito de la patria” entre otras.

Fotos: Con el Crédito correspondiente.

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