MI MUJER, YO, Y MI PERRA LAIKA.

MI MUJER, YO, Y MI PERRA LAIKA.

Relato del Sr. Rubén Flores.

El 20 de octubre de 1995, la población de Misantla sufrió unos de los embates más fuertes de la naturaleza en muchos años causado por el Huracán  “ Roxana” que dejó enormes pérdidas materiales pero afortunadamente no se perdió ninguna vida.

A continuación el relato del Sr. Rubén Flores, vecino del Barrio del Zotuco, que resultó sumamente dañado, relato que quedó plasmado en las páginas del libro “Testimonios del del 20 de Octubre de de 1995” del autor misanteco Arturo Sández y Gándara, mismo que reproducimos en un afán de conocer aquel terrible episodio que vivió el pueblo misanteco.

Yo vivo en la Colonia Ampliación: eran las 4:00 de la tarde, veníamos a la altura de los topes de la colonia Puerto Palchán, veíamos a mucha gente que corría, cual fue mi sorpresa, el río ya se estaba metiendo en todas las casas situadas en la ribera. Para esto la Delegada de esta colonia, la señora Asunción Álvarez, pidió las llaves de la Telesecundaria por si habría necesidad de albergar gente. La Directora me ordenó que entregara las llaves a la Delegada.

Mi pensamiento voló hasta mi familia, pasamos el puente corriendo y llegamos a mi casa, la maestra se fue  a la suya. Todo era confusión y temor, la gente corría a ver el rió, para esto seguía  lloviendo y el Paílte estaba bastante crecido.

Daños inmensos por el paso en Misantla del Huracán “Roxana” Foto: Libro de Arturo Sánchez y Gándara

Fui a ver a mi mamá, Josefa Flores quien vive en la calle Obregón 128. Cuando llegué a la casa del maestro Arévalo, pregunté por mi mamá, me dijeron que la había sacado un joven al que le dicen la “La Jarocha”. A esta hora el agua me llegaba hasta la cintura, regresé a casa, estando allí la señora Juana Zayas pasó por la calle dicendo “ Sálganse que el Paílte está muy crecido”. Cuando nos dimos cuenta, el agua había entrado al Zotuco. Mi mujer le dijo a nuestra hija mayor que se alistará con sus hijos para irse, así lo hicieron. Yo me quedé a subir tanques de gas a la azotea., alzar camas y colchones.

Para esto eran las 6:45p.m. subimos a la azotea mi mujer, yo y mi perra Laika .

Pasamos las inclemencias del tiempo  allí arriba, nos bajamos  hasta las tres de la mañana del día sábado, nos cayó tanta agua en la madrugada que ya me estaba acalambrando. A esa hora nos pusimos a sacer el lodo de la casa. Todo nuestros vecinos  se fueron a otros  domicilios por la noche, por lo que aprovecharon algunos vivales para robar.  Así fue lo del 20 de octubre  de 1995.

Así lució la calle Obregón al paso del Huracán Roxana: Foto Libro de Arturo Sánchez y Gándara

Quiero dar las gracias  a las autoridades municipales, civiles militares, al Seguro Social, al ISSSTE, a a Cruz Roja, a las dependencias gubernamentales  y a todas las personas que nos ayudaron de de buena fe.

Fuente Bibliográfica y fotos del Libro “Testimonios del 20 de Octubre de 1995 del autor Arturo Sánchez y Gándara.

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