LA MAYORDOMÍA EN NUESTRA PARROQUIA.

LA MAYORDOMÍA EN NUESTRA PARROQUIA.

Ángel Miguel Cuevas y Pérez

Cronista de la Ciudad.

Investigación y colaboración del Cronista de la ciudad de Misanta a quien mucho  le agradecemos.

Tratar el tema de las Mayordomías es muy amplio al menos en nuestro País, ya que por lo extenso del mismo se tendrán ciertas variantes entre los pueblos y comunidades religiosas, pero de todos ellos nos permitirán conocer sus costumbres y tradiciones, Mizantla no podría ser la excepción pero claro para esto había que ubicarnos en años muy remotos y que tendió a desaparecer allá por los años cincuenta.

Para muchos investigadores que han hablado del tema sitúan a la mayordomía desde la etapa prehispánica cuando los cronistas y frailes de las diversas ordenes monásticas de la etapa de la conquista observaron las fiestas ¨profanas¨ (Salamanca) de los aztecas y otros pueblos y la organización de ellas para sus dioses. Otros autores sitúan a las fiestas patronales con la mayordomías que en la actualidad se realizan en nuestros pueblos de Veracruz y de México, ya sea en el medio rural o en los lugares con más antigüedad y de profundo (Mario Ortega Olivares y Fabiola Mora) arraigo religioso. Bonilla Palmeros (2017) cita que “La organización de la cofradía y la mayordomía forman parte de la estructura religiosa en los pueblos de la Nueva España, mismas que contaban con aprobación eclesiástica y del propio gobierno virreinal. Dichas organizaciones presentaban variantes a nivel regional, dependiendo en buena medida de la conformación político-territorial de la localidad, el número de barrios que le integraban, y la estructura social de la comunidad.

En el caso de las mayordomías, la población indígena tuvo una participación activa y derivó en la mayoría de los casos en un complejo sistema de cargos, bajo la forma de una organización político-religiosa.

La mayordomía en si es la fiesta del Santo Patrono del pueblo y en muchos casos en donde la población tiene varios templos o santos devotos a los cuales les celebran su fiesta anual y que en muchos lugares consiste desde la adquisición de las flores y más adornos para embellecer el templo y el altar del Santo a festejar: los cirios, los cohetes la música de viento las danzas autóctonas, los arcos a la entrada del templo y la comida para que todo resulte de agrado al festejado que en este caso es el Santo Patrono como ya he señalado y a la comunidad religiosa al mismo tiempo, al Santo Patrono para que sigua cuidando a los habitantes del lugar, los siga bendiciendo en su trabajo principalmente a los hombres y mujeres del campo para que la tierra sea benigna en sus siembras y cosechas de las semillas que le dan el sustento, a la comunidad o al pueblo por haber cumplido con esa encomienda religiosa y moral al menos en ese momento.

Pero sin lugar a dudas el éxito o fracaso de estas fiestas recae en la persona del Mayordomo y sus ayudante quienes en algunos lugares reciben el nombre de regidores o diputados que en la mayoría de los casos son los que auxilian al mayordomo en la organización de la celebración religiosa y en la fiesta del pueblo. El Mayordomo antiguamente era un personaje de la localidad que asumía la responsabilidad de la organización de la fiesta del Santo Patrono o de algún otro santo de la devoción de la comunidad, como señale anteriormente y que en la mayoría de las ocasiones era seleccionado entre los moradores en el cual se veía su honorabilidad, creencia religiosa y la solvencia económica para poder sacar adelante su encomienda, para el Mayordomo es un privilegio ser tomado en cuenta por sus vecinos (Bonilla Palmeros 2017) porque le daba cierta representatividad y prestigio dentro de su comunidad.

En nuestro estado de Veracruz en algunos lugares tanto del norte, centro y sur existen pueblos y ciudades en donde podemos observar aún el desarrollo de estas celebraciones religiosas, de gran importancia por su herencia étnica y cultural que ha pasado de generación en generación, quiero señalar algunos lugares de esta región en donde aun podemos observar el desarrollo de estas mayordomías aunque ya con algunas variantes de acuerdo con nuestros días con relación de las realizadas muy anteriormente: Papantla en su fiesta de Corpus Cristi y de San José, Chiconquiaco la mayordomía está presente con su santo patrono el apóstol Pedro, en Acatlán con los santos apóstol Andrés y la virgen de los Remedios, en Naolinco en la festividad de su santo patrono el apóstol Mateo, en Tepetlán con San Antonio de Padua, Actopan con San Francisco de Asis, aún tal parece persiste en Coatepec con San Jerónimo, en Mizantla existieron las mayordomías con San Sebastián y la virgen de la Asunción ambos santos patronos, el primero en su fundación y la segunda actualmente.

Son muy variadas las formas de adornar los altares y templos por los mayordomos que en algunos casos comienzan con el altar del santo patrono, las columnas de los templos y en la entrada del mismo, algunos van más allá con el arreglo de la puerta principal y él atrio como sucede en Coatepec con todo un ritual en la parada de los arcos, el en ramaje de guirnaldas de flor de pericón que días anteriores van a cortar a los cerros cercanos los habitantes de Actopan para la festividad de San Francisco de Asís, de igual manera en Xico en la fiesta de Santa María Magdalena su santa patrona. En Mizantla se ha dado un caso muy especial que con la llegada de sacerdotes de otras partes del país entre ellos: Juan Núñez, José Jacinto Mozo Molina (+) y José María Cruz Hernández han aportado algunos otros elementos o ideas que los mizantecos hemos tomamos como prestamos culturales: la confección de alfombras de aserrín pintado elaborando hermosas figuras alusivas a la festividad, en el atrio también un cuadro alusivo a la Santa Patrona y en ocasiones a la entrada del atrio unos arcos de bienvenida confeccionados de semillas de maíz de varios tipos por su color de igual manera con frijol que se cultivan en la región, además haba, garbanzo entre otras semillas y flores, también en algunas fechas se han elaborado gigantescos arcos, confeccionados a base de flor de Soto, sierrilla o flor de cucharilla originaria de Achichica del estado de Puebla, que en realidad no se trata de una flor si no de unos pequeños agaves llamado Dasylirion acrotrichi. La cucharilla es de un intenso color marfil que se puede combinar con otras plantas o flores de color más fuerte.

Antiguamente en nuestro pueblo, los cofrades o mayordomos de los distintos santos utilizaron diversas plantas o en ramajes de plantas silvestres de la localidad como son las palmas y la flor de coyol Acrocomia aculeata para los adornos de los lugares en donde se realizaran los actos litúrgicos de la Semana Santa y la flor de la papata conocida como flor de canario Eliconia bihai (Mirna Ambrosio 1996) en la celebración de Corpus Cristi, el carrizo o cañas adornadas con cintas de colores en la fiesta de San Sebastían. Podría señalar algunas personas que en su momento fueron mayordomos en nuestra parroquia: la familia Gerón Barbadillo, la señora Julia Martínez, Adela Oliva, la señora Sebastiana Orduña Hernández la profesora Micaela Burgos estas tres últimas dedicadas a la imagen de la virgen de la Asunción. Inclusive existen datos que la misma danza de Los Tocotines y la danza de la Monarca o danzantas fueron dirigidas por sus respectivos mayordomos, entre ellos Ignacio Gerón y Adolfo Campos en la actualidad la danza de Tocotines persiste al empeño del profesor Doroteo Guzmán Cayetano.

En la actualidad como señale al inicio el ejercicio de las mayordomías en Mizantla cayó en desuso y la organización de la fiesta patronal o de cualquier otro santo recae en un comité ex profeso o de algunos grupos parroquiales que existen en la institución religiosa. Añoranzas de nuestro pasado que han servido de cimiento a nuestro presente para conocimiento de las nuevas generaciones.

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