EL ANTIGUO CAMINO DE ARRIERÍA MISANTLA A XALAPA.

EL ANTIGUO CAMINO DE ARRIERÍA MISANTLA A XALAPA.

Trabajo publicado por El Cronista de Misantla Lic. Ángel Miguel Cuevas Pérez, en la Revista “El Juglar” Periódico de la Asociación de Cronistas de Veracruz A.C. en el año 2007 y posteriormente en el libro “Perfiles de Mizantla” en el año 2017.

Desde mediados del siglo XIX y en las primeras décadas del siglo pasado, cuando por única vía de comunicación eran las veredas y los caminos reales por los que entraban y salían las noticias  y los productos que se cosechaban en los lugares cercanos en donde existían algunos grupos  de población importantes de aquella época.

Dada la importancia del Cantón de Misantla que era la cabecera y lo integraban Yecuatla, Colipa, Juchique de Ferrer, Nautla, Vega de Alatorre, por su producción agrícola, especialmente en el cultivo y procesamiento de la vainilla la que se llegó a cosechar anualmente 500 millares con el peso de 200.000 kilogramos y que era exportada a Europa principalmente  Alemania a través de los puertos de Nautla y Veracruz, región productora de deliciosos frutos, además de maíz para procesar la caña y producir panela y aguardiente.

Los “tamemes” fueron populares en el siglo pasado para transportar personas. Viñeta : Elaborada por Ernesto Plácido Cervantes.

En una  nota publicada  el 27 de noviembre de 1890 en el periódico “El Nacional” de la capital del país; por Arístides, señalaba que: El Cantón de Misantla, se encuentra hasta ahora aislado de los centros mercantiles, lejano de las vías férreas hasta en los caminos por barrancos y tropiezos naturales que presenta su accidentado territorio sin embargo sus habitantes venciendo todas esas dificultades exportan los productos señalados antes para darse cuenta de su importancia bastaría reproducir algunas líneas del Gobernador del Estado de esa época Juan de la Luz Enríquez presentada al Congreso del Estado en 1889 en la que pretendía extender una vía férrea en esta región.

Misantla fue un antiguo Cantón: Foto: Pública.

“La proyectada línea de ferrocarril interoceánico de Veracruz a México y Acapulco, pasando por Xalapa y Perote próxima a ser emprendida tiene gran trascendencia para el Estado y para la zona excluida hasta  hoy de los beneficios que ofrecen las vías de comunicación, Xalapa, Jalacingo, Misantla, Coatepec y Papantla “ centros productores de una variedad de artículos de imperioso consumo…” idea  que se quedó en proyecto y que no logró cristalizar para los Cantones de Misantla,  Papantla y Jalacingo.

Para la población indígena y mestiza de Misantla y la región no existió impedimento para poder comunicarse con las demás poblaciones del exterior surgiendo la idea y después meta de poder comunicarse con Xalapa sin importar lo abrupto de la serranía para lo cual serpenteando establecería su ruta comercial.

Paso Blanco era un paso de Camino Real entre otros para los arrieros:Foto:Pública.

Los arrieros retomando la labor de los antiguos tamemes vinieron a cubrir toda una época en esta región para establecer la ruta comercial Misantla-Xalapa.

Desafortunadamente para estas fechas ya casi no existen personas que ejercieron esta labor, en una ocasión Don Rosalino Carrera antes de partir, me comentaba algunos sucesos que se presentaban en ese ir y venir  de la arriería; hace unos días platicando con Don Porfirio Izquierdo, misanteco de viejo cuño, con una edad de 97 años pero con una mente tan lúcida, me proporcionó información tan valiosa para la realización de este trabajo y me comentó que para viajar antiguamente a Xalapa existieron dos caminos reales por los cuales viajaban los arrieros, el primero pasaba por los lugares de  La Lima, Plan Grande en donde era el primer paraje en casa de los señores Balbino Durán Martínez y de su hermano Tacho (Anastacio de los mismos apellidos) en donde los viajeros dormían y cenaban y los animales descansaban, continuando por la Parra, La Higuera, el Pezmón que también servía de paraje  en casa de una señora que le llamaban  “Tía Juana, Chiconquiaco, Acatlan, Naolinco y de ahí a Xalapa.

En Naolinco había mesones muy importantes  que eran propiedad de Doña Marina  Castellanos en la calle Matamoros, en la calle Revolución estaba el  de la familia Meza y existía otro en el Barrio de la Gloria. En Naolinco existía una capilla llamada verde antiguamente conocida como la Garita o Ermita de Misantla era la preferida de los naturales  de la Sierra de Misantla.

Naolinco era paso obligado de arrieros misantecos.Foto:Pública

El otro camino real de de Misantla a Xalapa partía por el Pozón, Paso Blanco, Pueblo Viejo, San Isidro, para encumbrar por un lugar al que llamaban el Cachichinal para salir a San Juan Miahuatlan de ahí a Naolinco, los que viajaban por esta ruta decían que era más lejos pero había menos cuesta que subir y pernoctaban en la Chivería y Naolinco.

De Naolinco también había dos caminos a Xalapa, uno pasaba por el Espinal y  la Concha y el otro por San Pablo Coapan, la Haldas entroncándose con Almolonga y el Castillo , existía otra vereda que atravesaba el túnel que se encuentra adelante  del Esquilón, municipio de Jilotepec.

Los arrieros que venían de Xalapa a Misantla se quedaban a dormir en Naolinco para bajar al otro  día a Plan Grande y de ahí a Misantla, cargaban mercancías para regresara Xalapa.

La vida de los arrieros era muy dura y llena de peligros, principalmente por los frecuentes  asaltos que sufrían por el Cachichinal donde aparecían unos individuos llamados “Los Tiznados” ya que se pintaban la cara con una composición hecha de  tizne y manteca para no ser reconocidos, de igual forma eran asaltados dentro del túnel en donde los despojaban del dinero que portaban de la venta de la mercancía. En lo económico, ganaban $10.00 pesos en monedas de plata por el viaje por el viaje redondo Misantla- Xalapa.

Los arrieros temían mucho llegar a la Cumbre antes del Pezmón porque frecuentemente aparecía una plaga de insectos que llamaban  tábano, muy parecidas  a  las avispas  y que se les pegaban a los animales para chuparles la sangre inquietándolos provocando que se fueran al barranco.

Entre otras historias que se cuentan se dice que en una ocasión en una vereda estrecha del camino al dar vuelta al cerro se escuchaban los gritos de un arriero que decía “ eje abran  paso que aquí voy “ repitiendo el grito frecuentemente y con mucha fuerza, los que venían en sentido opuesto que por lo general traían una recua de mulas cargadas  de mercancía se replegaron a las orillas de la vereda o camino para dar paso, pero grande sería la sorpresa al  ver solo a una persona ya entrada en años arriando un solo desnutrido burrito con unos pequeños costales cargando, así como esto, sucedieron otras cosas como los terribles accidentes por lo estrecho del camino, si los animales se espantaban por algún ruido, muchas veces se amontonaban empujándose y caían al abismo.

La Lima era un paso para los arrieros que se dirigían a Xalapa..Foto: Alfonso Meza.

Ana Güido de Icasa escribía en 1962 que su abuelo en su juventud a mediados del siglo anterior había desempeñado un puesto fiscal en Misantla y le comentaba lo abrupto del camino y que existían cargadores de personas, quienes los cargaban en sus espaldas sentados en unas sillas especiales para el caso,  funcionarios, enfermos o personas adineradas ya fuera en todo el camino o en los lugares más peligrosos para evitar que se resbalaran y cayeran  al barranco; en MIsantla eran muy solicitados los servicios de un señor llamado Vicente Meza (+) para transportar personas cargando haciendo el recorrido en un día o día y medio según fueran las condiciones del clima, don Porfirio Izquierdo me comentó que en varias ocasiones acompañó al Sr. Meza a llevar personas a Xalapa, entre ellas a una señora adinerada llamada María Cuevas.

Los arrieros acostumbraban llevar su comida para donde les diera hambre en el camino que consistía en tortillas, frijoles y chile de bola y si les alcanzaba el dinero alguna carne.

Pueblo Viejo, era también un paso de los arrieros que viajaban a Xalapa.Foto: Pública

De Misantla transportaban café,  maíz, frijol, arroz, ajonjolí, animales de corral entre otros productos y de Xalapa traían alambre, azúcar, jabón, cervezas, fruta de tierra fría, ropa, telas, harina, medicamentos, zapatos, etc, etc.

 En Misantla fueron muy famosos los mesones de don Víctor Virués en la calle Alatriste, el de Teófilo Cancela en la calle Mina, el de Francisco Castro en la calle Lerdo y el don Enrique Montoya en la calle Morelos; recientemente en plática  sostenida con Don Tito Armando Hernández  Mora hijo de Manuel Hernández Galindo apodado “Chicuas”  arrieros de muchos años y que en ocasiones acompañó a su padre comentaba que también ejerció la arriería nada más que el transportó ganado a Xalapa el cual era conducido por varias personas  en pequeños grupos  de seis animales por vaquero.

Antes de partir a Xalapa pasaban el ganado para llevar la lista del peso de cada animal y así venderlo en Xalapa, él acompañó en esos viajes a Próspero García apodado  el “Cepillo de la Lima”, cuando llegaban a Acatlán paraban en casa de un señor llamado Marcial, ahí mismo conseguían el apoyo de los hermanos Lino y Juan Lucino para conducir el ganado a Naolinco uniéndoseles otro vaquero de a pie apodado “El Nache” hasta llegar a Xalapa y hospedarse en el “Mesón  Charro”, recuerda aun la fecha de su último viaje a Xalapa conduciendo ganado y fue el 29 de octubre de 1949.

El Cerro del Algodón de la Lima, era parte del paisaje que veían los arrieros en su travesía a Xalapa.Foto: Alfonso Meza.

Tal vez fueron muchas las personas las que ejercieron este duro trabajo y que también quedaran en el anonimato perola gente que aun los recuerdan, ya casi todos finados mencionan a Vicente Meza, Ramón Cano (+) (mejor conocido como Ramón Colorado) Manuel Hernández “Chicuás” (+) Rosalino Carrera (+) y Manuel Zorrilla Rivera, (+)sobreviven don Porfirio izquierdo, y don Tito Amando Hernández Mora, aunado a ellos están los encargados de herrar  las bestias que tenían sus propios establecimientos para poder atender a los arrieros  eran don Teodomiro Ortega, Pastor Vega, Carlos Terán, Pedro Gerón y Leoncio Columna, quien tenía su propia fragua para hacer las herraduras.

Como dije al inicio fueron los arrieros los que establecerían la ruta comercial a Xalapa a través de una abrupta serranía y que posteriormente motivaría a los misantecos  por tener un mejor acceso a la capital del estado por medio de una carretera que viniera a suplir los antiguos caminos reales, la carretera actual en su trayecto toca muy pocos puntos por los que transitaron nuestros personajes. Pero la realidad están ahí en esa subidas y bajadas de las últimas ondulaciones de la Sierra Madre Oriental y que son parte de nuestra historia.

  • Por este trabajo de investigación el Cronista de Misantla , recibió una presea otorgada por La Academia Regional de Texcoco el día 4 de mayo de 2010

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